La violencia contra las mujeres contribuye una de las peores calamidades que la historia puede registrar. Sin embargo, resulta ser más grave todavía cuando éstas buscan acceder al sistema judicial en busca de justicia, utilizando las rutas de convivencia pacifica preestablecidas legalmente, para que sea la juridiccion la que les garantice el respecto a sus derechos fundamentales, como la vida, la integridad física, sexual y psicológica, pues se encuentra con un sistema que no responde de una manera asertiva a sus pretensiones y en el que se sobreponen las barreras sociales y los prejuicios de género.